España no es WCT, es WQS (vuelve la WSL)

Ni lo es ni se le espera. Estamos más preocupados de la bandera que lleva uno en su manga WSL que del resultado. Se respira caverna. Competir en surf es demasiado complejo para la concordia nacional.

Tendremos que controlar nuestras frustraciones y tolerar nuestras casualidades. Según muchos iluminados, estamos peor que los portugueses y los franceses. Cierto al 100%, ni tenemos un CT en 2017.

¿Qué pasó en 2016?

Gony Zubizarreta ha ganado la Liga Moche, Jonathan González el WQS Europa, Luís el US Open y Aritz Aranburu el “Capítulo Perfeito”. Junto a Hodei y Vicente, seguimos teniendo presencia en la élite mundial. Sólo tenemos un campeón mundial como Aitor Francesena, algún campeón europeo como Yael Peña y a los WQS de siempre. Almendras, avellanas y garrapiñadas.

No existe empatía ni a la hora de apoyar a los nuestros. Las banderas del por el interés te quiero Andrés. Sufrimos una estructura que nunca se moldeó ni existió. Un país de mil países con propinas de todos los colores.

Porque la solución no la ponen los bomberos, sino los que han prendido fuego a un sector plagado de gentes que han visto dólares con patas en los surfistas. Somos ese país con miles de Vicentes Del Bosques de bar y miles de Santiagos Segurolas de taberna.

Resulta sencillo gestionar el surf. Aunque no lo practiques, te vale con practicar algo parecido o ser aficionado. La silla y la corbata están a tu alcance. No hablan el mismo idioma unos y otros, la lejanía es un espíritu travieso y juguetón.

La información que se ofrece sobre surf es errónea y ridícula. El surf no es vela ligera, ni lleva remos ni sale en el ABC. ¿Vemos a Miky Dora y a Archy en ese camino? La esencia y la butaca no se abrazan. Se tiene o no se tiene. La otra no la sueltan ni Adam ni Carmody, ni menos aún John Golz (con permiso de Kerouac).

Nuestro entrecomillado país es morrongón en la playa. Es peonzo y calandraca en las formas. Más peinaovejas que vanguardista. Mirad a Portugal y a Francia sin miedo para entender quién lleva el peso de arriba a abajo. El detalle, la clase, el conocimiento, la cultura y la contra cultura.

No hay apoyo lumbar, ni conocimiento del sector, no hay valores ni futuro aparente porque no hay consenso ni se camina de la mano. Los egos campan a sus anchas. Y el poco dinero que hay no llega jamás a los que hacen crecer un sector, en el que hay miles de surfistas que trabajan para surfistas. Los reflejos de los espejos sociales y políticos son la alegría que pasea por los portales en primavera.

Al furibundo le damos cancha. No somos una piña, ni jamás nos enamoraremos de un desconocido, porque estamos escarmentados en la escaramuza. Lo nuestro es escondernos para hacer sangre. Ser el mejor de tu playa sólo te hace ser un héroe de barrio. Hay que mirar por la ventana.

El sentimiento de nuestro surf y nuestra estructura no es CT. Pero nuestros surfistas si lo son, que nadie nos engañe. Necesitamos más horas en el agua. Más bocatas de Nocilla con el neopreno por la cintura. Autocrítica y más autocrítica. Ganar los campeonatos relevantes, no las patxangas. Fuera el Instagram y el Facebook. Unidad y reconocimiento a los que trabajan por el surf en sus escuelas y en las playas aportando conocimientos adquiridos en las mismas.

Nuestro cambio generacional se hará esperar. No se puede ser una potencia deportiva en todo, algo que España si es. ¿A quién le importa el WCT? Si lo que nos va aquí es criticar y odiar, la opción de hacerse francés, italiano o portugués está abierta para los que quieran.

En CS seguiremos de cerca el WQS 2017 de los nuestros. Sin importarnos las administraciones, los parisinos, las críticas, los romanos, las oligarquías, los amigos Tugas y lo que hagan los vecinos del quinto y el sexto.

Y ahora que está tan de moda leer en el surf: “Los surferos de verdad dijimos que no a los Juegos Olímpicos. Uno se pasa la vida viajando sólo para escapar de multitudes y… Ojalá la gente se olvidase y el surf no fuera algo atractivo, como el patinaje!” -apostilló el premio Pulitzer- el periodista del New Yorker William Finnegan, en su reciente entrevista para El Mundo.

Respeto y admiración para nuestros surfistas profesionales. Las comparaciones no siempre son ciertas. Ya lo decía Unamuno: “La envidia es la íntima gangrena del alma española”.

Comienza la WSL, ya están nuestros WQS listos. El surf es aquello que sucede de la orilla hacia dentro mientras otros mueven los hilos de la orilla hacia fuera. Bienvenidos un año más a la sección CS WT.

Cerveza Salada

Cerveza Salada

Edición y redacción de Cerveza Salada. Más de Andy que de Kelly. Mejor un mal día de surf que un buen día de trabajo.
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