Otoño en el País Vasco con su hija favorita, Ainara Aymat.

En una época definida por quedarse en casa, el concepto de entorno hogareño se ha vuelto más importante que nunca. No poder viajar y verse obligado a permanecer en su entorno inmediato ha hecho que el mundo entero reflexione sobre lo que significa estar en casa y, de hecho, lo que significa el hogar para el mundo.

¿Y los que prosperan en casa? Bueno, ellos heredarán la tierra …

Es aquí donde encontramos a Ainara Aymat. Procedente de la ciudad costera de Zarautz, en el País Vasco. Una ciudad cercana a nuestro corazón por muchas razones, pero sobre todo, una ciudad de la que estarías orgulloso de ser. La casa de Ainara está ubicada en las colinas justo detrás de la playa, con acres de tierra, dos perros, dos gatos y un quad eléctrico.

Proveniente de una familia de surfistas, Ainara fue una habitual en la escena de los campeonatos en España, Europa y el mundo. Sin embargo, sobrevino el inevitable agotamiento y apareció una encrucijada… ¿Cómo seguir surfeando sin hacer concursos? Un problema resuelto al unirse al equipo de Vans. Donde la libertad de expresión está por encima de cualquier otra cosa, especialmente en los resultados. Y con toda razón.

Muy lejos de tu estereotipo de chica surfista, Ainara no se suscribe a los criterios del cabello rubio largo y la sexualización excesiva. Todo lo contrario, hace solo unos años se afeitó todo el cabello y lo donó todo a la caridad. Destacar a las chicas no solo en su comunidad sino también en todo el mundo que el surf no tiene nada que ver con la apariencia o la estética, se trata de ser quien quieres ser y dejar que tu surf hable por ti.

¿Y ahora? Bueno, encontrarás a Ainara en casa, construyendo su casa en las colinas, cuidando a sus preciados perros; Peio y Samuel, además de estudiar Biomecánica, una parte de la cual le permitió a Ainara trabajar como voluntaria en un centro de rehabilitación de drogadictos. Como decimos, esta no es la típica chica surfista. Hablando en voz baja pero ferozmente inteligente. Entonces, en un tiempo definido por quedarse en casa, tenemos la sospecha furtiva de que encontrarás a Ainara más feliz aquí; dentro de las líneas del condado.

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