Defensa del coche en contra de la común opinión

Veo desde hace tiempo, aunque últimamente más a menudo, que hay una horrible campaña anti coches. Que el coche es el demonio y que hay que desterrarlo de nuestras vidas. Y, joder, me asombra este tipo de afirmación cuando el coche ha traído a nuestras vidas muchas cosas buenas. Está claro que el coche actual es muy contaminante, está claro. Eso no se discute. Que se necesita una evolución a algo menos contaminante lo tenemos todos claro, pero creo que desterrarlo de las ciudades es un error.

Muchos hacéis una defensa a ultranza de la bicicleta. Madre mía con las bicicletas. Que para algunos serán la solución, pero tendréis que entender que esa no puede ser la solución para todos. En muchas ciudades hay muchos meses que es imposible lo de la bici, o porque hace mucho calor o porque hace mucho o frío o llueve. Que sí. Te levantas, te duchas, desayunas, vas al trabajo y llegas sudado como un pollo, que bonito todo. ¿Hace frío o llueve? Que te puedes abrigar un montón y todo eso, pero por qué diablos hay que vestirse como un esquimal para ir a trabajar. Ah, que en el Norte de Europa lo hacen y no pasa nada, pero qué puto complejo tenemos siempre con el Norte de Europa. En el Norte de Europa no hacen todo bien, ni de coña. Sino os mudáis a Holanda y a disfrutar de la vida como sólo ellos saben hacerlo.

Sí, me parece muy bien que la gente opte por las bicis eléctricas, pero que muy bien y que se habiliten carriles bici y que las subvencionen, porque todavía cuestan una lana. Pero hay mucha gente que lo de andar en bici lo lleva regular como para además darle una bici que puede subir cuestas a 30 Km/h. Va a haber más muertos que en la I Guerra Mundial.

¿El transporte público? Claro que sí, hubo una época de mi vida que trabajaba en Madrid. De mi casa al trabajo en transporte público eran casi dos horas, tras dos metros, un cercanías y un paseo de 25 minutos. Muy buena opción. Salir de trabajar a las 21:00 de la noche y llegar a casa a las 23:00 sin cenar y levantarme  a las 6:30 para poder entrar a las 9:00. Qué es un caso aislado y un caso no hace ley, pues claro. Que en bici no iba porque son 30 kilómetros y no me apellido Indurain y me llamo Prudencio. En coche o moto tardaba 25 minutos, imbatible.

Lo que quiero decir es que el coche o su futuro menos contaminante y más respetuoso es lo que debería interesarnos. El carsharingque ya hay en grandes ciudades me parece buenísimo y muy muy cómodo. Ojalá en el futuro haya más y en más sitios. Eso sí me parece una opción de futuro.

El coche nos ha dado mucha libertad, muchísima y, además, sin ser barato, que no lo es, es cada vez más accesible. Antes las familias tenían un coche y se apañaban como podían, ahora es fácil que en una casa haya dos coches. El coche nos deja ir a muchos sitios que no podríamos ir de otra manera. No hay autobuses a todos los sitios que queremos, no digamos trenes. El coche nos da una libertad de horarios que no nos dan otras opciones.

Me ha tocado ir en el bus a la playa con las tablas miles de veces y se puede ir, pero claro, sólo se puede ir a la playa que va el bus. También íbamos en moto dos personas y el paquete (me tocaba a mí el 100% de las veces) con una tabla en cada brazo, pero eso sí que no estaba bien, eran mediados de los 90, éramos jóvenes, no pidáis más.

Ojalá se consiga un coche que no contamine nada y que sea mucho más seguro para todos, ojalá. Pero esta campaña en contra del coche y las modificaciones que se están haciendo en las ciudades me parece que nos van a salir carísimas.

Ahora es cuando me decís que no tengo ni idea.

NOTA: Tomo el título Del artículo de un cuaderno de Quevedo en el que se defendía a Epicuro y, aunque en este artículo no se defiende las ideas de Epicuro (sí las de los epicúreos) si se defiende algo que sí parece denostado, al menos a ojos de mi validísima opinión.

 

Muchacho

Muchacho

Agitador social, filósofo y cronista deportivo
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