Gabriel Medina muestra al mundo quién es (otra vez)

Ver hacer surf a Gabriel Medina es un espectáculo, no lo vamos a negar. Más allá de preferencias personales el brasileño es talento puro, surf de otro nivel. Dominante en tubos, aéreos, maniobras y sobre todo en competitividad, mucha competitividad.

Ciertas personas a este último punto le llaman carácter ganador, gen competitivo. Solo aquellos dispuestos a hacer cualquier cosa por la victoria serán los vencedores, o eso dicen. Morir o matar, vamos.

Así que ayer, una vez más, el dos veces campeón del mundo la volvía a liar a costa de Caio Ibelli, pobre Caio Ibelli. Mucho se ha escrito en medios especializados (puede que incluso nosotros también hayamos escrito algo al respecto) sobre el incidente de ambos en Portugal, su comportamiento en redes sociales, el apoyo Neymar, amenazas de muerte, etc… Un despropósito deportivo y un comportamiento humano deplorable.

Como venimos diciendo ayer se vivió otro duelo entre ambos y Gabriel Medina hizo una interferencia intencionada e innecesaria sobre Ibelli en lo que unos califican como uno de los movimientos estratégicos más importantes de la historia del surf, y otros, como uno de los actos más ruines, deplorables y de una bajeza personal también de la historia del surf.

Juzguen ustedes mismos, a Cerveza Salada, como diría Rhett Butler a Scarlett O’Hara en Lo que el viento se llevó, “Francamente, querida, le importa un bledo”.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de World Surf League (@wsl) el

Cerveza Salada

Cerveza Salada

Edición y redacción de Cerveza Salada. Más de Andy que de Kelly. Mejor un mal día de surf que un buen día de trabajo.
share on: