No es lo mismo surfear que surfear

Es el tema del momento y todo el mundo habla de ello. A raíz de la prueba realizada en la famosa piscina de olas de Kelly Slater y bautizada como “The Test” se abre debate sobre la imparable evolución del surf. Tiempos modernos.

Por un lado los que han probado la ola artificial y nos cuentan lo maravillosa que es. Justifican sus argumentos diciendo que es un hito en la historia del surf, una nueva dimensión para el deporte; poder evolucionar más rápido y llegar a lugares donde antes era impensable la práctica del surf, todo cierto. Por otro lado los puristas, probablemente anclados en el pasado y en una visión romántica del surf. Algo que fue y sin duda ya no es.

La industria se frota las manos. Malos tiempos para la lírica.

Al final el bueno de Nick Carroll lo resumía mejor que nadie en su columna para el Surfline “Principalmente, creo que no importa lo que pienso. No importa lo que uno de nosotros piense. Está hecho y está rodando. La mente inquieta de Kelly, su implicación y su genio, ha estado modelando y reformando el “bienestar del surfing profesional hacía su propia imagen durante casi 30 años. Ahora ha ido por todos nosotros, está arrastrando esta nave por la montaña y el resto de nosotros no tenemos más remedio que vigilar”.

Nosotros creemos que se trata más bien de un problema de esencia, de pérdida de valores. De eso y de que nada es comparable a la madre naturaleza, claro. Si juzgamos el surf por el número de maniobras que se pueden hacer en una ola mal vamos, ya que el surf para algunos es sobretodo lo que rodea a las mismas. Es el viaje y la experiencia, no solo la ola.

Alguien dijo que estamos anclados en los 90 y que no vemos la nueva era del surf, nada más lejos de la realidad. Poco nos importa si detrás de la industria está Quik, Billabong o Inditex, que cada uno aguante su vela.

Simplemente creemos que no es lo mismo y no podemos evitar recordar una y otra vez la primera campaña de publicidad que el gran Toni Segarra hizo para BMW cuando S.C.P.F era S.C.P.F y que daría lugar al famoso “Te gusta conducir” allá por el año 1999.

Pues bien, no es lo mismo surfear, que entrenar. No es lo mismo el mar que la piscina, no es lo mismo Texas que Mentas, no es lo mismo las Olimpiadas que la playa y no es lo mismo 10 que 100. No es lo mismo surfear que surfear. No es lo mismo.

Cerveza Salada

Cerveza Salada

Edición y redacción de Cerveza Salada. Más de Andy que de Kelly. Mejor un mal día de surf que un buen día de trabajo.
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